La firma Sacyr ingresó una discrepancia ante el Panel Técnico de Concesiones por retrasos que suman más de un año, exigiendo al Ministerio de Obras Públicas una indemnización económica.
Santiago. La empresa española Sacyr, adjudicataria de la concesión para construir el nuevo Hospital Buin‑Paine, presentó ante el Panel Técnico de Concesiones (PTC) una solicitud en la que exige al Ministerio de Obras Públicas (MOP) una compensación equivalente a 465.000 UF—cerca de US$ 19 millones—por los retrasos en el inicio y avance de las obras, atribuibles a obstáculos catalogados como imputables al Consejo de Monumentos Nacionales (CMN).
Según Sacyr, dichos retrasos se originaron en la detección de tres hallazgos patrimoniales en el terreno, lo que activó labores de rescate arqueológico solicitadas por el MOP. La empresa sostiene que el CMN demoró de forma indebida la autorización para ingresar al sitio —un atraso inicial de 206 días—al que se sumaron 83 días adicionales por la ejecución paralela de tareas arqueológicas y constructivas, comprometiendo hitos contractuales.
El contrato, adjudicado a fines de 2020, contemplaba el inicio de las obras a mediados de 2021 y la apertura del hospital para enero de 2026. Actualmente, ante los retrasos acumulados —estimados en aproximadamente 15 meses—, la puesta en funcionamiento se proyecta para abril de 2027.
Desde el MOP, en respuesta, se accedió a extender los plazos en base a razones de «caso fortuito o fuerza mayor», lo que, según la cartera, exime de otorgar compensaciones económicas. No obstante, Sacyr argumenta que esta figura no aplica cuando los retrasos se deben a acciones atribuibles al Estado, en este caso al CMN.
Este caso marca un precedente en el ámbito de las infraestructuras públicas, ya que sería la primera vez que una concesionaria recurre formalmente al PTC para exigir compensaciones exclusivamente por efectos derivados de hallazgos arqueológicos.



